Reencarnación en la filosofía griega

La muerte es parte integral de la naturaleza humana, y es lógico cuestionarnos cuál es nuestro destino después de la vida como la conocemos. Desde religiones ancestrales hasta líderes de cultos New Age han adoptado a la reencarnación como una posible explicación para lo que sucede cuando nuestro cuerpo muere. Pero me parece bastante curioso el hecho de que varios filósofos griegos influyentes, empeñados en deshacerse del pensamiento mitológico de su época y precursores de la ciencia, también encuentren sentido y hasta muestren cierta fascinación por ésta teoría.

En primer lugar, es importante definir la reencarnación o metempsicosis. Ésta teoría supone la existencia de un alma, espíritu o energía vital indestructible. Cuando nuestro cuerpo físico muere, la energía que habita dentro de él, continúa existiendo para eventualmente volver “encarnar” en un nuevo cuerpo, en función a los méritos alcanzados en la vida anterior.

Para entender cómo surgió la idea de la reencarnación en Grecia, es necesario mencionar a los Órficos, precursores de los primeros filósofos, que al atreverse a cuestionar la religión, mitología y forma de vida de la Antigua Grecia desde el año 600 a.C influyen en el pensamiento de varias generaciones de pensadores. Ellos toman un estilo de vida bastante parecido al de un monje budista, esencialmente ascético y con estrictas prohibiciones alimentarias; pero con un fuerte énfasis en el estudio de música y matemática. Con respecto a la reencarnación, éste grupo afirmaba que las almas están condenadas a reencarnar hasta que alcancen la purificación y la perfección.

Los órficos tuvieron una marcada influencia en Pitágoras, uno de los filósofos más influyentes de su época, conocido como el padre de la matemática pura, astrónomo, músico e incluso creador del término “filosofía” como amor a la sabiduría. Pitágoras aseguraba la existencia e inmortalidad del alma humana que vivía bajo la esclavitud de nuestro cuerpo y solo podía salvarse mediante el conocimiento de lo sagrado y el ascetum (ascetismo).

Nada perece en el Universo; todo cuanto acontece en él no pasa de meras transformaciones

Pitágoras

Después tenemos a Sócrates, que hasta el día de hoy es reconocido como uno de los hombres más sabios del mundo. Pasó la mayor parte de su vida dedicándose a encontrar la verdad sobre cuestiones éticas y morales a través de preguntas que podían desestructurar hasta el más fuerte de los argumentos, para eventualmente morir ejecutado por “corromper a los jóvenes”. Como uno de los primeros racionalistas, rara vez afirmaba algo como verdadero. Sin embargo, se sabe que estaba seguro de la existencia de un alma inmortal y mantuvo la reencarnación como una posibilidad. 

Todavía puedo añadir nuevas razones para convenceros de que la muerte no es una desgracia, sino una ventura. Una de dos: o bien la muerte nos deja reducidos a la nada, sin posibilidad de ningún tipo de sensación, o bien, simplemente se trata de un cambio o mudanza del alma de este lugar hacia otro

Sócrates

Platón fue el primer gran filósofo griego que pudo conceptualizar, madurar y transmitir sus ideas, además de ser el fundador de la primera Academia. Él nos habla de un mundo inteligible, abstracto y superior, el mundo de las ideas. Es un lugar perfecto e inmutable (podríamos llamarlo una dimensión superior) en el que, según Platón, existe un determinado número de almas que cambian de forma, obligadas a reencarnarse en el Universo del Ser en un cuerpo diferente, según las lecciones aprendidas durante su vida anterior.  

Una vez iniciadas en éste proceso, están condenadas a reencarnarse una y otra vez hasta llegar a un estado de contemplación que les permita recordar las lecciones de su vida pasada.

Es ley del Destino que el alma que contempla algunas de tales verdades quede exenta de males hasta la próxima vez en el curso de las esferas, y si persiste en su vuelo, se liberará para siempre. Pero si por funesta inhabilidad dejara de contemplarlas y la embargaran el olvido y el extravío, perdiendo sus alas y cayendo a tierra, no iría en primera instancia al cuerpo de un animal, sino que el alma que más se acercó a la contemplación caerá en el cuerpo de un hombre que se transformará en filósofo o amante de la belleza…

Es evidente el paralelismo del pensamiento de Platón con la creencia de la rueda del Samsara.

La rueda del Samsara es una creencia adoptada por el hinduismo, budismo, jainismo, los rosacruces y varias otras religiones. Proviene de la palabra sánscrita “Samsari” (संसार), que significa ir, seguir, mover; básicamente nos ilustra el ciclo de nacimiento, vida y muerte que se mueve según el Karma o Dharma de cada alma.

El concepto de “Dharma” viene de una palabra sánscrita que significa conducta piadosa o correcta, son las acciones “positivas” que se realizan en la vida. El Karma gobierna la fuerza de la naturaleza, podríamos llamarla una interpretación energética de la Ley de Causa y Efecto que nos indica la relación de cada acción con una causa que lo provoca y un efecto que lo procede.

En éste proceso de “llegar a ser” existe la posibilidad de evolución, pero también la de involución. Platón parece basar parte de su pensamiento en ésta noción cuando nos habla del “alma tripartita”. En primer lugar, recalca la constitución triple del ser humano (espíritu, alma y cuerpo) y luego nos indica que nuestras almas constan de tres partes: el alma inteligente o racional que es inmortal y se encuentra físicamente en el cerebro, el alma pasional que es la fuente de nuestras emociones y está ubicada en el tórax; y la fuente de nuestras pasiones innobles que está ubicada en el abdomen.

Según Platón, el alma racional es la parte superior de la evolución humana ya que nos permitiría alcanzar la verdad y nos faculta para el conocimiento del bien y el mal. Cabe mencionar que Platón divide las “clases” de almas y cada una le asigna un rol en la sociedad, lo cual pudo haber tenido más sentido en su época, pero hoy en día, nos quedaremos simplemente con el hecho de que dentro nuestro tenemos todas las clases de almas, y actuamos desde cada una de ellas en momentos determinados.

Los filósofos griegos reconciliaron el conocimiento ancestral con el nacimiento de la ciencia, encontraron explicaciones lógicas para fenómenos antes percibidos como designios divinos, sin perder la espiritualidad dentro de su pensamiento.

Por otro lado, la mente moderna se ha enfocado en divisiones conceptuales, filosóficas, ideológicas, sociales, religiosas, políticas e intelectuales; por lo cual me parece extremadamente importante encontrar elementos unificadores, entre la religión y la filosofía; por ejemplo, como lo es la reencarnación.

Estoy segura de que Pitágoras estaría de acuerdo cuando digo que la ciencia y la espiritualidad no son antagónicas, sino que de hecho son complementarias para formar una visión más amplia de la realidad y ambas son aspectos esenciales de la naturaleza humana.

¿POR QUÉ UCRANIA?

Ucrania se ha convertido en un tema de conversación para el mundo entero debido al inicio de una guerra con Rusia, liderada por Vladimir Putin. Por lo que considero importante entender los antecedentes históricos e incidencia económica de éste país para formar una opinión con respecto al conflicto ruso- ucraniano que podría fácilmente escalar a un conflicto bélico a gran escala.

Ucrania, más que un país, es una cultura que surgió de la unión de varias tribus eslavas, que conformaron la Rus de Kiev, allá por el año 882 e incluso publicaron el Primer Código Legal escrito en 1054. Desde los 1800´s el pueblo ucraniano se encuentra bajo el dominio del Imperio Ruso, que los separó y deportó a diferentes lugares, obligándolos a formar sus propias colonias ucranianas, es entonces cuando surge la Ucrania Verde, Amarilla, Gris, y Frambuesa, cada una en un territorio geográfico diferente, pero con un idioma y cultura común.

Durante los 1900 Ucrania tiene breves periodos de independencia que no duran mucho, hasta que en 1922 se forma la Unión Soviética con Ucrania como un país clave para la economía, debido su posición geográfica estratégica.

El territorio de Ucrania cuenta con acceso a Europa y puertos en el Mar Negro que facilitan el intercambio comercial con Asia y el Medio Oriente, además de contar con uno de los oleoductos más grandes y complejos del mundo.

Volviendo a la historia, el periodo de la Unión Soviética viene marcado por una fuerte persecución a ucranianos, a quienes les prohíben hablar su idioma, los mandan Gulags (campos de concentración soviéticos) y en 1932 sufren el Holomodor, una eliminación sistemática de etnias como la ucraniana y la kazasa, en el que 12 millones de personas murieron de hambre, entre ellos 4 millones de ucranianos. A lo cual siguió una eliminación sistemática de pensadores, escritores y políticos ucranianos, y la desestructuración del Partido Comunista Ucraniano por temor a represalias contra la Unión Soviética de Stalin.

Imagen de ucranianos durante el Holomodor

Durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de Ucrania pasa a estar bajo control alemán. Por lo que tenemos a un pueblo ucraniano que pasa casi toda su existencia luchando contra el Imperialismo, el Comunismo y el Nazismo. Después del incidente en Chérnobil en 1986 (que, por cierto, afectó a más de 50.000 km de territorio ucraniano) la Unión Soviética empieza a desestabilizarse para finalmente desintegrarse en 1991, facilitando así la Declaración de la Independencia ucraniana.

Como en la mayoría de los países soviéticos después de la caída de la Unión Soviética, la economía ucraniana se desplomó y pasó a tener una de las mayores inflaciones del mundo. Los ucranianos “rusificados” que contaban con trabajo y comida, empezaron a vivir una pobreza extrema y es en éste contexto en el que aparecen Estados Unidos y el Reino Unido para ofrecerle al nuevo país, ayuda financiera internacional, con la condición de que éste renuncie a su arsenal y tecnología nuclear.

El descontento social, la inestabilidad política y la rivalidad entre candidatos opositores marca la historia contemporánea del país. Un ejemplo de esto, es la Revolución Naranja de 2005 en la que dos candidatos presidenciales que obtuvieron casi la misma cantidad de votos, despertaron protestas masivas en ambos bandos por un supuesto fraude.

O el Euromaidán del 2013, una serie de protestas que desembocaron en un golpe de Estado en el que se derrocó al presidente electo Víctor Yanukóvich debido a que el Gobierno de Ucrania suspendió la firma del Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Éste fenómeno marcó una clara división en la población ucraniana, en la que el 38% apoyaba la integración del país a la Unión Europea y un 37,8% estaba a favor de su asociación con Rusia.

A pesar de su fragilidad económica e inestabilidad política, es importante recalcar que Ucrania es un país extremadamente valioso para tener como aliado, debido a sus amplias reservas de Uranio (esencial para la generación de energía nuclear), reservas de titanio (utilizado para la manufacturación de armas, aviones, blindajes, etc.) y las reservas de hierro más grandes del mundo.

Sin embargo, hay un factor aún más importante que convierte a Ucrania en un país extremadamente valioso para la humanidad, el hecho de que el 56% de su tierra es cultivable.  Con “Chernozem” o “suelos negros” ricos en materia orgánica que fertiliza las cosechas y representan un tercio de la reserva mundial de suelos fértiles. La agricultura ucraniana puede llegar a alimentar a 600 millones de personas aproximadamente.

Chernozem o “suelo negro”

Con todos éstos antecedentes, podemos adquirir un panorama más amplio del dilema que atraviesa Ucrania en éste momento, que por un lado tiene a la amenaza rusa que viene intentando eliminar su cultura por más de un siglo y por el otro lado es miembro de Asociación para la Paz, un programa dentro de la OTAN. La OTAN es básicamente una alianza militar entre los países integrantes que estipula la defensa de sus miembros ante cualquier ataque externo. Sin embargo, como ya aprendieron los ucranianos en el pasado, cualquier ayuda económica o militar viene con un precio, y tratándose de un país con tantos recursos, es claro que el costo de cualquier ayuda, será bastante elevado.

Sea como sea, la población ucraniana tiene todas las de perder. Por lo tanto, la única manera de actuar, bajo mi perspectiva, es la de priorizar la conservación de sus suelos fértiles. Ya sea como un anexo de la Unión Europea o como parte de Rusia, el recurso más valioso de Ucrania es su agricultura que podría ser seriamente perjudicada con la minería excesiva. A fin de cuentas, si las predicciones alarmistas de algunos periodistas se hacen realidad y éste conflicto se convierte en una Tercer Guerra Mundial, entonces al finalizar éste conflicto, ya no necesitaríamos más energía nuclear ni armas, pero siempre vamos a necesitar los alimentos que provienen de la tierra.

Psicología de las masas y Redes Sociales

En pleno auge de Redes Sociales, con una fuerte explosión de información, apps, grupos de todo tipo, realidad virtual e influencers; me parece importante tener un cable a tierra que nos permita analizar el contenido que vemos de una manera crítica para entender, por ejemplo, a qué emociones está apelando algún anuncio o incluso analizar nuestra propia respuesta ante ciertos estímulos que los algoritmos de nuestras redes conocen a la perfección, tal vez más que nosotros mismos.

Y quién mejor para ser un cable a tierra, que el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. En éste artículo me enfocaré en el libro de “Psicología de las masas y análisis del yo”, donde encontré varios paralelismos con redes sociales.

En primer lugar, una multitud o masa es un conjunto de personas que se integran ya sea momentáneamente o por un tiempo prolongado de manera organizada o desorganizada. Lo interesante es que Freud nos dice que un individuo básicamente pierde toda noción de sí mismo, individualidad y pensamiento propio cuando se integra una masa. ¿No hemos visto esto suceder en mil ocasiones?

Ahora, existen varios factores para determinar el nivel de compromiso que se tiene con la masa. El primero es la continuidad material y formal en la composición de la masa, por ejemplo, si siempre están y participan las mismas personas en un grupo de Facebook, entonces existe una mayor continuidad material y, por ende, las personas que integran el grupo se sienten más identificadas con él. La continuidad formal implica el desarrollo de las mismas situaciones por personas distintas, un gran ejemplo de esto son los “Challenge” en los que vemos a varias personas diferentes realizando la misma acción, por lo cual, se crea una masa momentánea que comparte del hecho de haber realizado el reto, ya sea por una buena causa, porque parece divertido o simplemente por formar parte de la masa.

El segundo factor es que cada uno de los individuos, debe tener una idea clara de la naturaleza, función, actividad y aspiraciones de la masa, ya que su afectividad depende de esto. Si pertenezco a un grupo conservacionista que busca reducir la tala de árboles, y cada miembro se le asigna una manera de ayudar, entonces se cumple con los requisitos que incrementan el compromiso y afecto de los miembros. Lamentablemente, lo mismo sucede con grupos conspirativos y con causas menos nobles, desde cyber bullying hasta tiroteos organizados online.

“La multitud es impulsiva, versátil e irritable y se deja guiar casi exclusivamente, por lo inconsciente. Los impulsos a los que obedece pueden ser, según las circunstancias, nobles o crueles, heroicos o cobardes, pero son siempre tan imperiosos que la personalidad e incluso el instinto de conservación desaparecen ante ellos.”

Sigmund Freud, Psicología de las masas y análisis del yo.

El tercer factor importante para elevar el nivel de compromiso de la masa, es su relación con otras masas que rivalicen con ella. El tener un enemigo común es un secreto (no tan secreto) de varios líderes políticos, porque ellos entendieron bastante temprano, que nada despierta las emociones de la gente como el desprecio a quien no pertenece a su grupo. Ya sea por factores raciales, económicos, sociales o ideológicos, al crear una masa que tenga rivalidad con otra, se genera una gran fidelidad entre los individuos.

El cuarto factor es el de contar con tradiciones, instituciones y usos propios. Por ejemplo, los grupos de extrema derecha que se han ido expandiendo en Estados Unidos y Europa, se organizan a través de fórums en Internet como 4chan y utilizan símbolos como la esvástica, banderas nacionalistas o símbolos militares. Han creado sus propias tradiciones al realizar festivales musicales de manera anual y hasta han acuñado a Pepe de Frog como su meme oficial.

Freud indica que cuando el compromiso del individuo con la masa es lo suficientemente elevado, éste pierde toda continuidad, conciencia, tradiciones y costumbres debido a su incorporación a la multitud. Pero no solo eso, sino que cuando aumenta la actividad emocional, disminuye la capacidad intelectual. Continuando con el ejemplo de los grupos de extrema derecha que son hijos, nietos o bisnietos de inmigrantes, es claro que el grupo ha apelado a una emoción fuerte de ira o a la rivalidad con un grupo adverso, y han anulado su capacidad intelectual de darse cuenta que, en la mayoría de los casos, ellos mismos son lo que dicen odiar con tanto fervor.

“Los sentimientos de la multitud son siempre simples y exaltados. De este modo, no conoce dudas ni incertidumbres.”

Sigmund Freud. Psicología de las masas y análisis del yo

Otros factores a tomar en cuenta para nuestra identificación con las masas son la sugestión y la idealización.

La sugestión es definida como la influencia que algo o alguien provoca sobre la manera de pensar o de actuar de una persona, que hoy encontramos personificada en los influencers. Como su nombre lo indica, ellos se encargan de “influenciar” a sus seguidores, la mayor parte de ellos se venden como líderes de opinión que paradójicamente, no tienen muchas opiniones sobre nada y se encargan de vender los productos de sus sponsors. Cabe mencionar que también existen influencers que utilizan sus plataformas como una manera de mostrar su realidad, que impulsan la justicia social, cuidado ambiental o el crecimiento personal, pero, son una minoría.  

En mi opinión, otorgarle un poder de sugestión e influencia tan elevado a determinados individuos es algo peligroso, sobre todo cuando su público adolescente es fácilmente manipulable y por naturaleza busca pertenecer a una masa.  

La idealización es la fijación por un objeto debido a que posee características que deseamos para nuestro yo. El ejemplo más claro de esto, lo vemos en la objetivación de la imagen femenina en toda la industria de la moda, pero ahora mencionaremos específicamente a las modelos de Instagram, que se presentan en lugares exóticos, con prendas extremadamente lujosas y proporciones físicas que parecen imposibles.

Éste estilo de vida representa al 1% de la población mundial, la mayoría de las personas en el mundo nunca tendrá el dinero suficiente para comprar un solo bolso Gucci de la modelo de Instagram, y, sin embargo, muchas adolescentes crecerán idealizando no solo ese estilo de vida opulento, sino a esa mujer objetivada cuyo único valor es su apariencia. La vida de ésta modelo muchas veces es falsa, las prendas alquiladas, los paisajes, la cara y la cintura; creados en Photoshop. Pero eso no evita que muchas niñas crezcan teniendo a ésta imagen como lo que Freud llamaría un “ideal del yo”.

Todos pertenecemos a varias “masas” a lo largo de nuestras vidas, desde nuestro grupo de amigos hasta grandes instituciones como la Iglesia, son masas. Las Redes Sociales facilitan la creación de varios grupos de personas con intereses afines en cuestión de segundos, facilitando la conexión entre todo tipo de personas en el mundo entero. Gracias a ellas, el mundo se enteró de injusticias y represiones en lugares remotos del mundo, sirven para visibilizar a quienes antes eran invisibles y para dar voz a los silenciados.

Pero por muy tecnológicos y avanzados que nos creamos, aún respondemos ante los mismos estímulos y nuestro sentido de pertenencia, heredado desde los ancestros de las cavernas, sigue ahí, casi intacto. Y es por eso que “Psicología de las Masas y análisis del yo” escrito en 1921 sique siendo tan cierto en 2022 como cuando fue publicado.

La crisis existencial de Israel

El conflicto Israelí- Palestino resurge permanentemente en el imaginario colectivo, y no es ningún misterio el por qué despierta emociones tan duraderas. Después de todo, es uno de los ejes centrales para impulsar el proceso de paz en Medio Oriente y el mundo.  

El Internet está inundado de información, tanto real como falsa, noticias e incluso memes sobre lo que está sucediendo en éste pequeño pero codiciado territorio, por lo tanto, es seguro afirmar que la mayor parte del mundo al menos tiene una leve idea del motivo detrás de éste legendario conflicto. Pero para resumirlo de manera muy concentrada, el territorio que hoy constituye Israel, previamente Palestina, fue declarado como Estado Judío después de la Segunda Guerra Mundial. La extendida persecución y exterminio de más de 6 millones de judíos europeos fue un factor determinante en el decreto británico de aceptar la fundación de un estado con condiciones tan especiales, sin embargo, nadie le preguntó a la población palestina si estaba de acuerdo.

Imagina vivir tranquilamente en tu pequeña casa en Jerusalem, lugar que perteneció a tu familia durante varias generaciones, pero casi de un día para otro, se funda un nuevo Estado que no te toma en cuenta para nada y además te expulsa de tu casa a la fuerza. De repente, te ves obligado a defender lo poco que tienes, solo para encontrarte con el hecho de que tu oponente está mucho mejor armado y equipado que tú. Así inició un ciclo de violencia que continúa destruyendo familias en ambos bandos y generando numerosas guerras civiles, desde 1948 hasta 2005, cuando se produjo la última Intifada.  

Entonces, después de más de medio siglo de violencia inconsciente, cientos de miles de muertes y varios intentos de algún tipo de acuerdo, creo que es absolutamente necesario empezar a discutir opciones de paz que sean viables y posibles. Como una nueva inmigrante que vive, trabaja y hasta se beneficia del Estado Judío, pero empatiza profundamente con la causa palestina, me rehúso a seguir ahondando en el problema sin delinear posibles soluciones.

Básicamente existen dos soluciones viables para resolver el conflicto Palestino Israelí, y antes de profundizar en ellas, es importante recalcar que ambas requieren la anulación de grupos extremistas, tanto judíos como palestinos. En el lado israelí existen varios políticos de extrema derecha y líderes religiosos que no tienen el mínimo interés en buscar la paz y además aseguran que continuar la guerra es su mandato divino. Por otro lado, los líderes palestinos que reciben financiamiento millonario, tanto de Israel como de varios países árabes, mantienen a su población controlada, sin necesidades básicas y en extrema precariedad, manipulados con agendas religiosas para morir por una causa que no se beneficiará con su sacrificio. Es seguro afirmar que, en ambos extremos del espectro, el factor religioso es fundamental e incluso se habla de una “guerra sagrada” por paradójico que esto parezca. 

De cualquier manera, vamos al meollo del asunto. La primera alternativa para la paz sería la Solución de dos Estados, creada por la Comisión Peel en 1937 y ratificada en 1947 por Naciones Unidas. Ésta solución involucra una clara división de dos estados separados con Jerusalem como área de control internacional.

Al vivir en Israel, es inevitable darse cuenta de que la gente solo busca paz y algo de estabilidad, pero para que ésta solución funcione en la vida real, Israel tendría que retirarse de varios territorios que hoy son habitados por judíos pero que originalmente fueron destinados para la población palestina, y claro, ceder Jerusalem a control internacional no está en la agenda de ningún político israelí, eso lo puedo asegurar.

También es necesario asumir que en caso de que ésta solución se convierta en una realidad, Palestina recibiría ayuda monetaria de todo el mundo, y me atrevo a afirmar que sería justo multar a Israel por los daños perpetuados hasta ahora…pero (y aquí es donde se dónde complicado), también sería extremadamente importante que el pueblo palestino cuente con un gobierno que invierta en infraestructura, servicios básicos, salud y educación, en vez de destinar todos sus recursos a perpetuar la guerra; como ha venido sucediendo hasta ahora.

La segunda opción de paz, sería convertir a Israel en un estado Bi-Nacional. Alternativa presentada por partidos israelíes de izquierda y avalada por intelectuales palestinos.

Un estado Bi-Nacional significa que Israel absorbería el territorio Palestino, otorgando igualdad de derechos y condiciones para todos los habitantes. Éste es un paisaje verdaderamente idílico, todos dándose las manos y compartiendo humus en perfecta armonía. Todo muy lindo, hasta que la población judía se dé cuenta de que en realidad es minoría y su representación parlamentaria disminuya considerablemente, llevándose casi todo su poder de decisión en el gobierno.

Algunos discuten la posibilidad de crear un Estado Bi Nacional en el que la población palestina reciba todos los derechos de un ciudadano israelí, excepto el derecho a votar. Y ésta es una idea muy peligrosa, porque consiste en crear un estado con ciudadanos de segunda clase, discriminados por no profesar una determinada religión. Sería como volver al oscurantismo.

Entonces, como lo veo, Israel se enfrenta a una gran crisis existencial. Por un lado, podría continuar como un Estado Judío que oprime a palestinos o puede convertirse en un Estado realmente democrático y laico, que tal vez tenga mayor oportunidad de llevarse bien con sus vecinos. Muchas imágenes vienen a la mente cuando pensamos en el costo social de éste conflicto, madres que han perdido a sus hijos, familias irremediablemente incompletas, comunidades, barrios, casas y lugares sagrados convertidos en escombros.

Como judía, me parece triste y humillante reconocer cuan poco hemos aprendido de nuestra propia historia. Después de haber sufrido persecuciones, discriminación y duelo durante siglos por nuestra religión, finalmente fundamos un Estado propio y ¿Empezamos a discriminar a otros?

Llegó la hora de retirar los escombros y empezar a reconstruir las relaciones con el otro, siempre basados en el respeto y teniendo en cuenta de que la paz no empieza con agendas políticas o reuniones presidenciales, sino empieza cuando nos damos cuenta de que en realidad lo que nos une es mucho más grande que lo que nos divide.

El Árbol de la Vida, para aplicarlo en nuestra vida

El símbolo del Árbol de la Vida ha sobrevivido durante miles de años, como una puerta entreabierta que nos introduce hacia el conocimiento de la Kábala, si nos atrevemos a cruzar el umbral.

El poder de éste símbolo proviene de las interrogantes que despierta dentro nuestro y aunque se podría escribir un libro entero con todas las explicaciones minuciosas de cada una de sus partes, en éste artículo pienso exponerlo de manera sencilla, aplicable y obviamente desde mi entendimiento. Para que aquellos que no se atreven a cruzar la puerta, al menos puedan abrirla un poco más.

Los 10 círculos que conforman el Árbol de la Vida son las Sefirot, que según la sabiduría Kabalística son nuestros medios de comunicación con el infinito (Ein Sof). A su vez, la Kábala nos ayuda a comprender que vivimos en una realidad multidimensional, por lo cual cada Sefirá representa una dimensión. Los 22 canales que conectan a las Sefirot, también son importantes, ya que nos muestran las influencias que se generan de una dimensión sobre otra.

“En el misticismo judío decimos que existen 32 caminos de la Sabiduría, ya que englobamos, en esos 32 caminos, las 10 dimensiones y las energías de los 22 canales del Árbol de la Vida”

Mario J. Saban. La Cábala “La psicología del misticismo judío”

Ahora, vamos a explicar un poco a cada Sefirá, es importante aclarar que cada una de ellas cumple un propósito en nuestra existencia, y lo ideal es atravesar el mapa del Árbol de la Vida de arriba abajo, de derecha a izquierda varias veces durante nuestra vida, sin estancarnos en una dimensión.

En ése ánimo dinámico, vamos a empezar desde abajo para ir subiendo.

  • Maljut (El Reino)

Representa la materialidad, y es un elemento importante en la tradición judía, que no es pura metafísica, sino que busca materializar el conocimiento abstracto y los pensamientos. Vine ligado a la acción material de llevar la divinidad a la tierra, el elemento conductual de la espiritualidad o “hacer lo que se predica”.

  • Yesod (El Fundamento)

Yesod representa el ego, la energía sexual y la unificación entre el polo femenino y masculino. Es importante recalcar que, dentro del misticismo judío, a diferencia de otras tendencias espirituales, no se busca la destrucción del ego, porque éste tiene una función dentro de la dimensión social en la que se desarrolla. Lo que se pretende es canalizar la fuerza del ego. “El equilibrio entre dar y recibir que termina en el verbo: compartir”.

  • Hod (La Gloria)

Es la dimensión de la introspección y la conceptualización que se enfoca en la honestidad. Nos dirige hacia el autoconocimiento pleno, ya nos permite admitir nuestra naturaleza imperfecta y humana.

“No hay verdadera introspección sin honestidad con uno mismo, y esto es algo que hay que aprender: a analizarnos con verdad, a no mentirnos ni auto engañarnos sobre nuestras verdaderas motivaciones y sentimientos, a reconocer nuestra verdadera forma de ser, con virtudes y defectos, desmontando los mecanismos de defensa que hemos construido para evadirnos del dolor de ver claramente cómo somos y cómo hemos actuado en el pasado”

Eduardo Mandirolas
  • Netzaj (La Victoria)

Es la dimensión de exteriorización de nuestras emociones, o lenguaje emocional. El arte es un gran ejemplo de exteriorización de nuestro mundo interior o incluso las expresiones de afecto, demuestran determinados sentimientos hacia otra persona. Representa la victoria de haber reconocido nuestros sentimientos y nuestra necesidad de exteriorizarlos.

  • Tiferet (La Belleza)

Es en ésta dimensión en la que nos preguntamos ¿Quién soy? y al llegar a la conclusión de que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, podemos sentirnos completos (Shalem) con nosotros mismos, independientemente de las circunstancias exteriores. Desde nuestra Tiferet desarrollada, podemos mirar hacia arriba a Keter para descubrir nuestras potencialidades no exploradas.

  • Guevurá (La Fortaleza)

En Guevurá trabajamos la conciencia de los límites, en la cual entendemos como ponerles límites a los demás y auto limitarnos. Es la dimensión de asertividad, en la que aprendemos a tener misericordia con los demás, pero también con nosotros mismos de manera equilibrada.

“La fuerzas de Guevurá son muchas veces destructivas porque imponen un mal para reestablecer el equilibrio que se ha perdido”

Mario J. Saban
  • Jesed (La Misericordia)

En ésta dimensión aliviamos nuestra carga de culpabilidad a través del arrepentimiento. Es el retorno a nuestra esencia de pura luz que hemos olvidado por la falta de misericordia hacia los demás y con nosotros mismos. Es importante recalcar que la verdadera misericordia nos libra de la culpa, pero no anula la responsabilidad de nuestras acciones.

  • Daat (El Conocimiento)

En algunos gráficos se representa al Daat como una Sefirá por sí misma, pero en otros no se lo dibuja porque el conocimiento es transversal al Árbol de la Vida, después de todo, es la búsqueda de conocimiento lo que inicia nuestro camino espiritual, y es una sed que tal vez nunca lleguemos a calmar del todo. En los árboles de la vida en las que está dibujado el Daat, se sitúa justo debajo de Keter, porque también se lo llama el “Keter caído” o la puerta de acceso a la dimensión superior.

  • Biná (El entendimiento)

Biná representa el entendimiento del espacio- tiempo en el que nos encontramos, creamos formas, conceptos e imágenes mentales que nos otorgan seguridad y una base sólida para percibir la realidad. Y es en éste nivel mal canalizado donde se crean los dogmas.

 “Se dice dentro del misticismo judío que la forma es la fuerza organizada”

Mario J. Saban
  • Jojma (La Sabiduría)

En la dimensión de la sabiduría, nos damos cuenta de que en realidad no existen las formas y percibimos la realidad desde una constante unificación entre aparentes extremos.  Se derrumban los conceptos de “bien” y “mal” que en realidad provienen ambos del Ein Sof.  Si podemos transformar todo mal recibido o percibido en un bien y podemos reconocer el bien detrás de todo aparente mal, entonces nuestra capacidad de recepción de luz y nuestra sabiduría incrementan.  Comprendemos que todas las formas en la dimensión de la Biná, están intrínsecamente entrelazadas y que en realidad el Infinito carece de forma.  Sin embargo, es importante recalcar que, aunque la sabiduría nos muestra una perspectiva amplia y unificada de la realidad, debemos transitar contantemente por todas las dimensiones y no estancarnos en una sola para poder sacarle el jugo a nuestra experiencia humana, eventualmente debemos volver a los conceptos (Biná), a la introspección (Hod) a la acción (Maljut) y seguir aprendiendo de cada dimensión.

  • Keter (La Corona)

La dimensión más elevada del Árbol de la Vida, en la cual no existen conceptos para entender el nivel de abstracción. En Keter se encuentra la Verdad ¿Cuál es la Verdad absoluta? ¿Podemos verla sin prescindir completamente de nuestra existencia física?

Desde nuestro entendimiento podemos trabajar en Keter cuando perdemos el miedo a la muerte, no desde un lugar nihilista en el que nuestra vida carece de sentido, sino desde un lugar más elevado al comprender que en realidad la muerte no existe porque todo es energía.

“La pregunta en Keter es: ¿Quién realmente ha llegado? Nadie ha llegado a ningún lugar porque en realidad no existe “el lugar”. Y uno asume que camina sin llegar y que trabaja no por los resultados, sino por el placer del esfuerzo para aumentar los niveles de conciencia, porque avanzamos sobre el Ein Sof para simplemente captar en mayor medida la luz divina”

Mario J. Saban

La Kábala nos ofrece mucha sabiduría en la que me considero una aprendiz bastante nueva que aún no domina y tal vez nunca dominará completamente todo el conocimiento que abarca, por lo que sólo he tocado la punta del iceberg. Pero espero que éste artículo haya despertado una curiosidad y una búsqueda para cualquier persona inclinada a conocimientos ancestrales.

Para aprender más, a mayor profundidad, les recomiendo los libros de Mario Javier Saban, que cité varias veces en éste artículo y agradezco por su manera clara de transmitir la Kábala, y que me animó a abrir la puerta a éste mundo tan extraño y maravilloso.

¿Qué es la realidad? Materia vs. Espíritu

Uno de los problemas filosóficos fundamentales se centra en la dicotomía de Materia vs. Espíritu, discusión que generó dos grandes corrientes de pensamiento.

Por un lado, tenemos al materialismo de Marx y Engels, cuya mayor contribución, a mi parecer, es el materialismo histórico como herramienta de análisis desde la perspectiva económica, política e ideológica. Centran sus postulados en la lucha de clases, que sigue constituyendo una base fundamental para entender a la sociedad, sin embargo, es importante recalcar que el materialismo surgió apoyado en la ciencia de la época. Marx fue contemporáneo de grandes científicos como Darwin, que cambió el mundo para siempre con su libro “El Origen de las Especies”, en el cual explica la teoría de la evolución, que básicamente propone que todas las especies conocidas hoy en la tierra parten de un ancestro común, sin embargo, cada una fue evolucionando según su entorno y necesidades, cada pequeño cambio da lugar a una modificación genética que eventualmente se constituye en una nueva especie. El materialismo de Marx encontró paralelismos con la teoría de evolución y otros grandes pensadores de su época como Freud, el padre del psicoanálisis.

 De cualquier manera, cabe mencionar que la ciencia de la época aún no contaba con la tecnología necesaria para realizar algunos descubrimientos que más adelante pondrían en tela de juicio toda nuestra percepción de la realidad, por ejemplo, aún se percibía al átomo como la unidad más pequeña e indivisible de la materia.

Por otro lado, encontramos a Berkeley, el mayor exponente del idealismo con proposiciones bastante alocadas para su tiempo. Planteaba que el espíritu crea a la materia, pero principalmente afirmaba que las propiedades y características de lo externo, no son reales porque dependen de nuestros sentidos y que, a su vez, estos nos engañan, deformando la realidad material, por lo tanto, la realidad material no existe.

Si seguimos su hilo de pensamiento, tal vez nos encontremos con ciertos anunciados que no nos resulten del todo coherentes, pero la conclusión a la que llega no solo es polémica, sino también afín a los descubrimientos de la física cuántica. Como sabemos hoy en día, en realidad el átomo no es la unidad más pequeña de la materia, sino que está conformado en su mayoría por espacio vacío, con la presencia de electrones, protones y neutrones, que a su vez se subdividen en quarks.  El mundo cuántico es un dolor de cabeza para los físicos de “vieja escuela”, entre ellos el científico cuyos descubrimientos abrieron las puertas a éste campo de estudio, Albert Einstein.

Los quarks, por ejemplo, son partículas elementales de la materia, sin masa concebible. Al juntarse forman las partículas subatómicas como protones y neutrones, pero tanto los quarks como los electrones (que también son considerados como partículas elementales) se comportan de manera totalmente impredecible, por lo cual es imposible formular leyes de la física cuántica. La teoría de las cuerdas propone que los quarks y los electrones en realidad son energía que vibra en bucles.

Experimentar con energía es un verdadero desafío, no solo por la naturaleza impredecible de éstas partículas, que pueden reaccionar de maneras completamente diferentes ante los mismos estímulos; sino también porque, como explica la teoría de la relatividad, la localización de los sucesos físicos tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador. Dicho en otras palabras, el sólo hecho de contar con un observador para el experimento, ya contamina los resultados.

Entonces las proposiciones de Berkeley, no son tan alocadas después de todo, porque si el observador afecta los resultados de un experimento a nivel cuántico, entonces ¿Por qué no podríamos afirmar que nuestros sentidos distorsionan la realidad? y si hoy en día podemos demostrar que la materia está conformada por partículas elementales (energía) y espacio vacío, entonces ¿Por qué no afirmar que la realidad material no existe?.